Algo para Pensar — Parashá Shoftim. (lunes, 10 agosto  2026) Tiempo de lectura: 3 minutos

¡Shavua Tov Lekulam!

«Jueces y oficiales pondrás en todas tus ciudades que El Eterno tu Dios te dará en tus tribus, los cuales juzgarán al pueblo con justo juicio” (Deut. 16:18).


La parashá de esta semana abre con una preocupación central para la vida colectiva: la instauración de un sistema de justicia.

Aunque podría parecer un asunto meramente civil, la Torá entiende que una nación asentada en su propia tierra necesita, como diría Rousseau, un contrato social que sostenga su convivencia. Por eso, su legislación no se limita a lo ritual; los daños, agravios y responsabilidades también forman parte esencial de su corpus legal.


Ahora que Israel está a punto de entrar en la Tierra Prometida, Moshé retoma los principios ya expuestos en otras secciones de la Torá. La teoría debe convertirse en práctica: se requerirán jueces que apliquen la ley y oficiales que la hagan cumplir. 


En este contexto, la Torá exige una justicia social llevada a su máxima expresión. No puede haber corrupción ni distorsión del derecho, pues ello socavaría todo el sistema.


Sin embargo, un versículo plantea un singular desafío interpretativo:


Justicia, justicia perseguirás, para que vivas y heredes la tierra que el Señor tu Dios te da” (Deut. 16:20).


¿Por qué la repetición de la palabra justicia? 


Podría tratarse de un recurso enfático, algo común en la Biblia. De hecho, la haftará de esta semana (Yeshayah 51:12–17; 52:1–11) ofrece varios ejemplos de repetición retórica.


Pero aquí surge una dificultad: el verbo perseguir ya implica un esfuerzo constante, una búsqueda activa. Si la Torá ya utiliza un término tan fuerte, ¿qué añade la duplicación de la palabra justicia?


La Guemará aborda este punto:

El énfasis está en perseguir: ¿cómo se busca la justicia?  La Guemará amplía esta idea: Según esta enseñanza, la mejor manera de reducir la necesidad de litigios es formarse adecuadamente, aprender de maestros sabios. Rashi, siguiendo al Sifri, resume esta idea: “Ve tras un buen tribunal” (Rashi a Devarim 16:20).


Aun así, la pregunta persiste: ¿qué justifica la repetición de la palabra justicia? Las explicaciones anteriores funcionarían incluso si el versículo dijera simplemente “persigue la justicia.”


La misma página del Talmud ofrece otra clave interpretativa:

La Guemará ilustra esta distinción con un ejemplo clásico:


Dos barcos se encuentran en un río. Si ambos intentan pasar al mismo tiempo, se hundirán; si uno cede, ambos podrán continuar. Lo mismo ocurre con dos camellos que ascienden por el estrecho paso de Beit Choron: si suben simultáneamente, ambos caerán; si lo hacen uno después del otro, ambos llegarán a salvo. ¿Cómo decidir quién pasa primero?
– Si uno va cargado y el otro vacío, el vacío debe ceder.
– Si uno está más cerca de su destino, el más cercano debe dar paso.
– Si ambos están en igualdad de condiciones, deben llegar a un acuerdo, y quien avance debe compensar al otro.


Según esta lectura, las dos “justicias” representan dos modelos legítimos de resolución:
1. Din — la ley estricta.
2. Peshará — el compromiso.


Ambas son necesarias para sostener una sociedad justa.
Mañana exploraremos una interpretación alterna, desarrollada por Rabbeinu Nissim de Gerondi, que ofrece otra manera de entender estas dos formas de justicia.


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

Deja un comentario

Trending