Algo para Pensar — Parasha Bejar Bejukotai (miércoles, 6 mayo 2026) Tiempo de lectura: 3 minutos)

¡Shalom, Shalom Lekulam!

«El Eterno habló a Moisés en el monte de Sinaí, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, la tierra guardará reposo para El Eterno» (Levítico 25:1-2)


La tradición judía, como vimos ayer, considera un día de Dios como si fueran mil años humanos. Si aplicáramos la tradición del rabino Yitzchak, encontraríamos que cada ciclo de 7.000 años equivale en realidad a 2.556.750.000 años desde la perspectiva humana. 


Cabe destacar también que el rabino Yitzchak opinaba que nuestra historia no se sitúa en el primer ciclo, sino en el ciclo de Din, el que normalmente se interpreta como el segundo.

De ser así, nuestros 5.786 años desde la creación siguen a 2.500 millones de años de prehistoria, tras los cuales Adán inició nuestro ciclo y nuestra cuenta del tiempo.

Sin embargo, si Din es el sexto ciclo, según la opinión citada anteriormente, cinco ciclos de 7.000 años ó 35.000 años desde la perspectiva divina –12.783.750.000 años desde la perspectiva humana —  transcurrieron antes de Adán. 

Cabe señalar que, más allá del deseo de aproximarnos a la comprensión científica actual, no tendríamos motivos para suponer que cuando el rabino Yitzchak dice Din se refiere realmente al sexto ciclo. Debemos destacar también que el rabino Yitzchak no aborda la cuestión de la edad del mundo, sino su duración.

En años recientes ha habido algunos malentendidos sobre este punto. El rabino Arieh Kaplan, quien poseía un profundo conocimiento de la física y la Cábala, enseñó y escribió sobre este sistema en general y sobre la interpretación del rabino Yitzchak en particular. 

En un discurso pronunciado ante la Asociación de Científicos Judíos Ortodoxos en 1979, el rabino Kaplan afirmó que la visión del rabino Yitzchak es correcta y que debemos multiplicar cada día por 1.000. 

Afirma además que la interpretación con mayor autoridad del Sefer HaTemunah es Livnat HaSapir, quien cree que actualmente nos encontramos en el sexto ciclo: «Cuando Adán fue creado, el mundo tenía cuarenta y dos mil años» (cf. Kaplan, Inmortalidad, Resurrección y la Edad del Universo, 1993). Al multiplicar 42.000 por 365.250, el rabino Kaplan concluye que el universo tiene 15.000 millones de años según esta tradición.

Este enfoque presenta varios problemas. El rabino Yitzchak, cuyo sistema multiplica un día por 1000 años, no dice que estamos en el sexto ciclo, sino que estamos en Din, que parece ser el segundo ciclo. Livnat HaSapir, quien afirma que estamos en el sexto ciclo, no multiplica un día por 1000 años. 

Además, incluso si estuviéramos en el sexto ciclo, habrían transcurrido cinco ciclos de 7.000 años, totalizando 35.000 al momento de la aparición de Adán, y no 42.000.

¿Qué podemos hacer con toda esta serie de cálculos? Mañana veremos.

Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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