
Algo para Pensar — Parasha Noah (domingo, 19 octubre 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shavua Tov Lekulam!
Parashá Noaj es la segunda lectura semanal de la Torá dentro del ciclo anual de lecturas bíblicas judías.
Pasaje de la Torá: Génesis 6:9 -11:32
Parashá Noaj narra cómo Dios decide destruir la humanidad con un diluvio. Por orden divina, el justo Noaj construye un arca, en la que él, su familia y algunos animales sobreviven al diluvio. Los hijos de Noaj tienen descendencia, y así se suceden varias generaciones. Finalmente, concluye cuando Dios confunde el lenguaje de quienes construían la torre de Babel.
Después que el Zohar fue impreso por primera vez, posteriormente se encontraron secciones que fueron añadidas. Estas llegaron a conocerse como las “Hashmatot haZohar”, el Zohar perdido. Es en estos documentos donde encontramos una referencia a la historia de Noé que nos pareció importante, así como hermosa.
Cuando después del diluvio Noé salió por primera vez del arca y fue testigo de la destrucción del mundo, se desplomó y lloró. En su terrible dolor, Noé invocó al Creador, diciendo: “A ti se te ha llamado misericordioso. Deberías haber tenido misericordia de tus criaturas.”
A pesar de la evidente angustia de Noé, el Creador mostró poca compasión. En cambio, le dijo a Noé:
“¿AHORA lloras? Noé, yo vine a ti antes del diluvio para despertar en ti el deseo de suplicar por el mundo. Cuando te dije que traería destrucción sobre el mundo y te instruí que construyeras el arca, ENTONCES fue cuando debías haber llorado y orado y suplicado misericordia por el mundo. Sin embargo, no lo hiciste.”
En la Torá encontramos tres casos o ejemplos: Abraham, quien negoció con firmeza para salvar a Sodoma y Gomorra; Moisés, que suplicó para salvar a los israelitas y logró detener al Creador; y Noé, que no oró, negoció ni suplicó. Como lo expresa el Zohar: “Él construyó el arca, y todo el mundo pereció.”
¿Por qué Noé no oró? Sabemos que era una persona justa o no habría sido elegido por el Creador para construir el arca, sobrevivir al diluvio y ser el precursor para volver a poblar la tierra. ¿Fue Noé de alguna manera indiferente al destino de los demás? ¿O creía que su virtud lo colocaba por encima de los demás?
La búsqueda de respuestas será el tema de nuestra próxima reflexión.
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)




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