
Algo para Pensar — Parashá Vaetjanán (martes, 5 agosto 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shalom, Shalom Lekulam!
“Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasarás el Jordán.” ( Deuteronomio 3:27)
La oración de Moshé fue rechazada. ¡No entrará con su pueblo!
Los sabios han enseñado que no fue una oración solitaria: Moshé había ofrecido 515 oraciones diferentes, pero todas recibieron un «No» por respuesta.
“¿De dónde sabemos que Moshe oró en este momento quinientas quince veces? Porque dice: “Supliqué [va’etchanan] a Dios en ese tiempo, diciendo… (Devarim3:23). El valor numérico de “va’etchanan” es este número. (Devarim Rabbah 11:10)
Este asunto donde Moshé experimentó el rechazo a sus oraciones no es fácil de entender para nosotros. ¿Cómo puede ser que Moshé, el padre de todos los profetas, no logró que sus oraciones fueran respondidas a su favor?
Además, si Moshé no pudo arrepentirse efectivamente y hacer que su decreto fuera anulado, ¿qué dice esto de aquellos que no hemos alcanzado — y ni siquiera podemos imaginar alcanzar — el exaltado nivel de un hombre como Moshé? ¡Esto es terrible!
Existen varias perspectivas al abordar este tema en la literatura talmúdica y midráshica. La Guemará entiende que las oraciones de Moshé sí tuvieron un efecto:
La oración es mayor que las buenas acciones, porque no hubo nadie mayor en acciones que Moshé nuestro Maestro. No obstante, a Moshé solo se le respondió como resultado de su oración, pues dice: “Basta para ti, no me hables más de este asunto,” y justo después dice: “Sube a la cima…” (Berajot 32b)
La Guemará entiende claramente que las oraciones de Moshé fueron efectivas, aunque no tan efectivas y tampoco de la manera que Moshé deseaba. La implicación es clara: si Moshe no hubiera orado, no habría subido a la montaña ni habría visto la Tierra. No obstante, nuestra pregunta persiste: las oraciones de Moshé pudieron haber sido respondidas, pero la respuesta no fue la que él aspiraba recibir. Además, ¿por qué Moshe no pudo lograr una rehabilitación completa de esta «indiscreción»?
Un enfoque que podría resolver nuestro problema considera que la oración es efectiva sólo hasta que se decreta el juicio final; después de ese momento, la oración no puede anular el decreto. Esto se basa en un pasaje de la Guemará que explica porqué a veces las oraciones son efectivas y otras no.
En cuanto a la sentencia definitiva de un individuo, existe una diferencia entre «Tannaim», y el cómo se ha enseñado: Rabí Meir solía decir: «Dos hombres se acuestan, sufriendo por igual la misma enfermedad, o dos hombres comparecen ante un tribunal para ser juzgados por el mismo delito. Sin embargo, uno se levanta y el otro no, uno escapa de la muerte y el otro no. ¿Por qué uno se levanta y el otro no? ¿Por qué uno escapa de la muerte y el otro no? Porque uno oró y fue respondido, y el otro oró y no fue respondido. ¿Por qué uno recibió respuesta y el otro no? Uno oró con todo su corazón, y por lo tanto, recibió respuesta; el otro no oró con todo su corazón, así que no recibió respuesta.» Rabí Elazar, sin embargo, dijo: «Un hombre oraba antes de que se pronunciara su sentencia definitiva en el cielo, el otro después que se pronunció.» (Rosh HaShaná 18a, énfasis añadido)
El Sefer Jasidim** (sección 612, citando a Rav Saadya Gaón) utiliza este principio para explicar porqué las oraciones de Moshé fueron rechazadas: su juicio había sido firme. Esta idea concuerda con varias enseñanzas de los Sabios que indican que, una vez que este juicio fue firme, Moshé no pudo decir nada más.
«Ya es suficiente para ti, no me hables más de este asunto.» ¿Qué significa esto? El decreto ha sido decretado y el juicio sellado. (Avot D’Rabbi Natan, adición 2 al capítulo 4)
Por lo que parece, entonces, se llega a un punto en el que la teshuvá ya no es efectiva. Sin embargo, el Zohar afirma que la verdadera teshuvá siempre puede ser beneficiosa. Esto abre una interesantísima puerta que atenderemos en la reflexión pautada para mañana.
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)
NOTAS
** El Sefer Jasidim (en hebreo: ספר חסידים, «Libro de los Piadosos») es una obra fundamental de la literatura judía medieval, escrita principalmente por el rabino Judá ben Samuel de Ratisbona (Yehudá HaJasid, 1150-1217), un destacado líder del movimiento de los Jasidim de Ashkenaz en Alemania.




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