
Algo para Pensar— Parasha Vayikra (Shabbat, 5 abril 2025) Tiempo de lectura: 2 minutos
¡Shabbat shalom Lekulam!
“…y lavará con agua los intestinos y las patas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para El Eterno.” (Levítico 1:9)
Hemos de concluir los análisis realizados durante esta semana aludiendo a la interpretación realizada por el rabino Yaakov Mecklenburg, en su comentario «Haktav V’Hakabbalah»,** donde analiza los sacrificios en términos de cambiar al individuo, siendo su punto de partida, precisamente, la frase «olor grato» enfatizada por Najmánides.
Esta frase no sólo es una metáfora evocadora para atribuir algo singularmente indefinible a la idea o concepto de los sacrificios, si no que las palabras «olor grato» sirven PARA instruir a la persona que ofrece el sacrificio a no cometer el error de creer que su trabajo está hecho y su pecado es perdonado inmediatamente después de rociar la sangre del animal.
El pecado será perdonado SOLAMENTE si el sacrificio actúa en la persona que lo ofrece, convirtiéndolo en una persona diferente. El cumplimiento del ritual debe ir acompañado de arrepentimiento, entendiéndose por éste, un profundo cambio de personalidad. Por eso se le llama «olor grato,» dice el rabino Mecklenberg.
Cuando una persona se unta un perfume de olor grato, olemos su fragancia incluso después que quien lo lleva desaparezca de nuestra vista. La fragancia queda flotando en el lugar.
Es en este sentido, cuando el sacrificio es comparable a un «perfume de olor grato para Dios»; uno que anuncia a Dios que un nuevo individuo está en proceso de formación y que huele dulcemente, incluso después de haber abandonado el lugar particular donde hizo su sacrificio. Es que…el sacrificio estaba diseñado para beneficiar única y exclusivamente al penitente, jamás a Dios.
EL «OLOR GRATO» NO LO GENERABA EL SACRIFICIO DEL ANIMAL SI NO EL ARREPENTIMIENTO DE LA PERSONA QUE LO HA REALIZADO. Sólo si esto sucedía, si el evento del sacrificio en sí afectaba al israelita tanto antes como después, su sacrificio sería aceptado y produciría el perdón divino.
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)
Notas
**HaKtav VeHaKabalah es un comentario sobre la Torá escrito por el rabino Yaakov Tzvi Mecklenburg en el siglo XIX. Su objetivo principal era demostrar la indivisibilidad de la Torá Escrita («Ketav») y la Torá Oral («Kabbalah»), mostrando cómo la tradición oral se deriva de la escrita. Este trabajo fue una respuesta a las críticas de los movimientos reformistas de la época, los que cuestionaban la autenticidad de las fuentes tradicionales judías. HaKtav VeHaKabalah fue publicado por primera vez en 1839.




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