
Algo para Pensar — Parasha Vayikra (jueves, 3 abril 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shalom, Shalom Lekulam!
“…y lavará con agua los intestinos y las patas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para El Eterno.” (Levítico 1:9)
Animales, cuchillos, entrañas, vísceras… el mundo de los sacrificios no es uno particularmente agradable para evocar en nuestra imaginación. Si estamos predispuestos a pensar en tales rituales como cosas primitivas y animalísticas, no aptos para la conversación mientras cenamos, entonces el desafío de lograr un mínimo de comprensión es aún mayor.
Sin duda, los sacrificios es uno de los temas más perturbadores en toda la Torá.
Una rama del judaísmo lo encontró tan enigmático y molesto que simplemente lo barrió y lo colocó debajo la alfombra del olvido, editando silenciosamente el libro de oraciones para que cualquier referencia a sacrificios futuros desapareciera sin dejar rastro. Las lecturas de la Torá en su sinagoga fueron sometifdas al mismo trabajo de edición, con gran parte de Levítico, incluyendo la porción de «Vayikrá.»
Quizás una buena manera de levantar el velo de prejuicio es ver cómo los principales comentaristas abordaron el tema.
En su “Guía de los Perplejos” (Parte 3, Capítulo 32), Maimónides adopta una visión racional del asunto. Afectado él mismo por la necesidad de sacrificios, explica que transitar de un estado mental firmemente arraigado en las prácticas de sacrificios idólatras en Egipto hacia la adoración monoteísta pura implícita en una nación santa no podía hacerse en un solo salto.
Debemos mantener presente que antes de que los israelitas se convirtieran en «los israelitas,» vivieron en un mundo donde los sacrificios eran parte de la gramática de la existencia; era un lenguaje que todos conocían y hablaban íntimamente. Ordenar a los futuros israelitas que abandonaran por completo cualquier rastro de este mundo era algo que no podía hacerse.
Por lo tanto, los sacrificios son parte de un PROCESO de desensibilización para los hijos de Israel: mantener la forma básica, porque eso hablaba a sentido de asombro, pero cambiando el tema, reemplazando ídolos con Dios como el enfoque de la adoración.
Najmánides no estaba satisfecho con el enfoque maimonideano y atacó su afirmación de que los sacrificios eran un compromiso para los israelitas no ilustrados que todavía estaban inmersos en sus costumbres primitivas.
A éste le resultó contradictorio el que si Dios no quería sacrificios, entonces, ¿por qué la Torá hablaba de los sacrificios en términos de «un olor grato para Dios» (Levítico 1:9)?
Najmánides rechaza el enfoque negativo de Maimónides sobre el tema de los sacrificios, citando el propio registro de la Torá, el que nunca habla negativamente de los sacrificios. Por el contrario, cuando Noé sale del arca y ofrece sacrificios, leemos cómo «… olió Dios olor grato» (Génesis 8:21). Y antes, cuando Abel trajo su sacrificio, despertando los celos de su hermano Caín, la Torá nos dice que «Dios tuvo respeto por Abel y su ofrenda» (Génesis 4:4)
Después de su defensa de la actitud positiva de la Torá hacia la institución de los sacrificios, Najmanides continúa explorando un nivel más profundo:
«Dado que las acciones de los seres humanos implican pensamiento, palabra y acción, Dios ordenó que cuando una persona peca debe traer un sacrificio, con las manos apoyadas en el animal, correspondiente a la acción. Y confesará con su boca, correspondiente a la palabra, y quemará las entrañas y los riñones, que son la fuente del pensamiento y de la concupiscencia… Y derramará la sangre sobre el altar, pensando que él mismo es digno de que su propia sangre sea derramada y su cuerpo quemado, que si no fuera por la bondad de Dios que ha tomado un sustituto para él, el sacrificio expiatorio por él, su sangre por su sangre, su fuerza vital por su fuerza vital.» (Najmánides sobre Levítico 1:9)
Después de usted leer está explicación de Najmanides resulta inevitable pensar que estas palabras pueden ser un eco de cualquier escrito cristiano. Si un cristiano las lee ignorando que han sido escritas por un sabio judío, no tendría ningún tipo de reserva en aceptarlas como válidas.
Pero,¡este no es el caso!
La historia continuará mañana…
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)




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