
Algo para Pensar — Parasha Vayikra (domingo, 30 marzo 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shavua Tov Lekulam!
Parashat Vaikrá es la porción número 24 semanal de la Torá en el ciclo anual judío de lectura de la Tora.
Porción de la Torá: Levítico 1:1-5:26En Vaikrá (“Él llamó”), la primera porción de la Torá en el Libro de Levítico, Dios le cuenta a Moisés acerca de los sacrificios ofrecidos en el Mishkán (Tabernáculo). Entre estos se encuentran los sacrificios enteramente quemados sobre el altar, las ofrendas de harina y aceite, las ofrendas de paz y los sacrificios traídos por pecar sin darse cuenta.
El tercer libro de la Biblia, Vayikra (de la primera palabra hebrea “Y [Dios] llamó (וַיִּקְרָא) a Moisés desde el Tabernáculo”) o Levítico (latín para “perteneciente a los levitas,” los descendientes de la tribu de Leví que sirvieron como sacerdotes y ministros del Santo Templo), también llamado el Libro de lo Sagrado (Sefer haKedusha) por los sabios talmúdicos.
Las expresiones de santidad están exquisitamente argumentadas en el libro «La idea de lo sagrado» de Rudolph Otto así como magistral explicación en relación a lo místico, asombroso y aterrador «numinoso.”*
Según vayamos avanzando en nuestros análisis diarios notaremos que la santidad en la Biblia no es tanto desligarnos de este mundo para alcanzar lo divino allá arriba, si no el desafío de traer a Dios a nuestra vida cotidiana aquí abajo, para hacer de este lugar uno adecuado para Su presencia.
וַיִּקְרָא אֶל־מֹשֶׁה וַיְדַבֵּר יְהוָה אֵלָיו מֵאֹהֶל מוֹעֵד לֵאמֹר׃»Llamó (וַיִּקְרָא)
El Eterno a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo (לֵאמֹר):» (Levítico 1:1)
La porción de Vayikra comienza con dos expresiones separadas de «convocar»: «Y Dios LLAMÓ a Moisés y le HABLÓ«. ¿Por qué hay dos expresiones distintas, llamar y hablar? Quizá se podría sugerir que esto paraleliza la repetición divina del nombre de Moisés en la zarza ardiente, cuando el Todopoderoso clama: «Moisés, Moisés,” lo cual el midrash generalmente explica como una repetición de afecto.
Sin embargo, cuando miramos hacia atrás a nuestros años de infancia, cada vez que uno de nuestros padres decían nuestros nombres dos veces, usualmente esto significaba que estábamos en problemas por algo que a ellos no les había agradado. Si este es el caso, entonces, ¿por qué asumimos que en el caso de Moisés la repetición refleja afecto en lugar de molestia o enojo?
La cierto es que el Midrash al principio de esta porción de la Torá presenta otra explicación. Al final del libro de Éxodo, la Torá describe una nube que descendió sobre el Tabernáculo, una nube que simbolizaba la Presencia Divina.
La Torá también insiste en que NADIE — ni siquiera Moisés — podía entrar en esta nube sin ser especialmente invitado por Dios a hacerlo. Por lo tanto, sugiere el Midrash, Dios tuvo que llamar a Moisés para permitirle entrar en la nube, después de lo cual Dios habló y comunicó un mensaje específico.
Esta explicación, no solo interpreta la repetición de la convocatoria divina, sino que también proporciona un simbolismo profundo y magnífico que comunica el desafío divino a la humanidad.
El Todopoderoso aparece como una nube. ¿Metáfora para indicarnos que lo comprendemos sólo “a través de un cristal opaco”? Quizás la razón por la cual nuestro Dios carece de forma, figura y no puede ser definido físicamente, es para enseñar que aquellos que siguen a semejante Dios deben estar preparados para ir a nuevos territorios y entrar en áreas indefinidas sobre las que no tenemos ningún tipo de control.
Nuestro Dios creó un mundo donde hay caos para que nosotros lo ordenemos y formó este mundo con la presencia del mal para que nosotros lo perfeccionemos en el Reino de Dios. Debemos entrar en lo nebuloso y lo desconocido para llevar la presencia de Dios a áreas en las que aún no se manifiesta.
Egipto era una sociedad claramente definida por un sistema de castas compuestas por amos y esclavos, faraones y súbditos. De este lugar nos sacó para que sigamos a un Dios inescrutable hacia un desierto desconocido para allí recibir Su palabra divina (dibbur) en suelo árido (midbar).
He aquí el desafío definitivo para la verdadera persona de fe:
Entrar en terrenos desconocidos para llevar el mensaje divino del monoteísmo ético/moral a un mundo que aún no lo conoce.
¿Estás listo/a para entrar a la «zona crepuscular»**?
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)
Notas
*Con este término Otto se refiere a la experiencia irracional de lo sagrado. Define lo sagrado como mysterium tremendum et fascinans (misterio que aterra y fascina).
** La zona crepuscular en relación con la puesta del sol se refiere al período de transición entre el día y la noche, cuando el Sol se encuentra por debajo del horizonte, pero aún ilumina el cielo de manera tenue.




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