
Algo para Pensar— Parasha Pekudei (martes, 25 marzo 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shalom, Shalom Lekulam!
¿Recuerdan la pregunta con la que terminamos el «Algo para Pensar» de ayer? Héla aquí:
¿Por qué necesitamos que en la porción separada de «Pekudei» se nos diga que la función y la colocación de la Mesa sagrada del Santuario fue algo que sí se llevó a cabo?
El primer elemento en nuestra argumentación podría ser lo que es lógico y técnicamente obvio: la ubicación específica de la Mesa, así como su función como depósito de los panes de la proposición, sólo podrían efectuarse una vez que se hubiera completado todo el Santuario.
La ubicación es una cuestión de espacio relativo, siendo que cada objeto se coloca en relación a los demás objetos sagrados; tomando en cuenta que las diversas ubicaciones y funciones del Santuario no podrían tener lugar a menos que el Santuario hubiera alcanzado su etapa final de construcción.
Esta finalización ocurre sólo en «Pekudei,» por lo tanto, es sólo en esta porción de la Torá donde encontramos la frase «tal como el Señor ordenó a Moisés» (Éxodo 40:17-32) la que aparece, no sólo una vez, sino SIETE veces.
Habiendo reconocido lo recién dicho, me gustaría sugerir otra razón para el significado de «Pekudei» como la porción del «final», la porción que enfatiza la ubicación y función del objeto sagrado.
Y es que cada uno de nosotros debe verse a sí mismo como vasos sagrados, colocados en este mundo/Santuario para cumplir una tarea específica que es crucial para la sociedad, debiéndose perfeccionar bajo el reinado de lo divino.
¿Recuerdas que Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, marca el comienzo del período introspectivo conocido como los Diez Días de Arrepentimiento? A este evento también se le llama el Día del Recuerdo. Una de las oraciones más conmovedoras del Día del Recuerdo comienza: «Tú [Dios] recuerdas los hechos del mundo histórico y eres ‘golpeado’ por todas las criaturas desde los primeros tiempos».
La palabra hebrea «po-ked» generalmente es traducida como «tomar nota de,» siendo sinónimo de recordar. Sin embargo, el difunto rabino Shraga Feivel Mendlowitz,** zt»l, decano de la Yeshivá Torá Vadaas, sostuvo que el verbo proviene del sustantivo «tafkid» o función, y por lo tanto, la frase debería traducirse como «Le das una función específica a cada criatura desde el principio».
La pregunta apropiada y penetrante sobre el arrepentimiento que un individuo debería hacerse es: «¿Estoy en el lugar correcto, haciendo lo correcto? En la única oportunidad de vida que Dios me concede, ¿estoy siguiendo el camino correcto en el lugar que El Eterno desea?»
La palabra hebrea «pekudei» la cual también podría traducirse en plural «funciones,» ya que cada vasija, ya sea un objeto físico sagrado o un sujeto humano, completa su razón de ser sólo cuando su exclusiva función se realiza realmente. Sólo entonces se puede considerar que un recipiente está completamente formado, sólo entonces se puede evaluar que una vida ha sido verdaderamente vivida.
Oremos para que estemos utilizando los dones que el Todopoderoso ha imbuido dentro de nosotros para realizar la función correcta en el lugar apropiado; sólo entonces la «orquesta divina» tocará su sinfonía a plenitud; sólo entonces el mundo/Santuario ya perfeccionado proporcionará un hogar para que Dios habite entre nosotros.
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)
Notas
**El rabino Shraga Feivel Mendlowitz (1886-1948) fue un influyente educador y líder del judaísmo ortodoxo en Estados Unidos. Nació en Hungría y emigró a EE.UU., donde desempeñó un papel clave en la expansión de la educación judía tradicional en este país.




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