Algo para Pensar-Parasha Beshalach (viernes, 7 febreo 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos


¡Shabbat Shalom Lekulam!


«Entonces El Eterno dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.»(Éxodo 14:15)


El camino hacia elSinaí estuvo lleno de obstáculos y desafíos. Lo mismo aplica al camino desde el Sinaí, refiriéndonos a nuestro viaje de tres mil años dedicado a la implementación del espíritu y los ideales de la Torá en nuestro mundo.


Hoy, como entonces, hay varias posibles respuestas a un mundo adverso. Existe el enfoque de «arrojémonos al mar» de aquellos que desesperan ante su incapacidad para lidiar con el mundo exterior, y mucho menos impactarlo. 


Sumerjámonos en el mar, dicen: en el «mar del Talmud,» el mar de la piedad, el mar de la vida religiosa. Cortemos todo contacto con un mundo apóstata y promiscuo. Construyamos muros de santidad para protegernos a nosotros mismos y a los nuestros de los vientos extraños que soplan en el exterior, para que podamos fomentar el legado del Sinaí en nuestro interior.


Un viejo dicho jasídico alude a un individuo con esta mentalidad describiéndolo como un «tzadik in peltz», «un hombre santo [protegido] con un abrigo de piel.» Hay dos formas de calentarse en un frío día de invierno: tienes la opción de encender una fogata o puedes cubrir tu cuerpo con pieles.


Cuando se le pregunta al «tzadik» aislacionista: «¿Por qué piensas sólo en conservar tu cuerpo caliente? ¿Por qué no enciendes un fuego que caliente también a los demás?»  Él responde. «¿De qué sirve? ¿Puedo calentar el mundo entero?» 


Si decides insistir indicándole que un pequeño fuego puede calentar a varios individuos congelados, quienes a su vez pueden crear suficientes hogueras para calentar un pequeño rincón del universo, él no entiende lo que esperas de él. Recuerda que estás frente a un «tzadik,» un individuo al que se le considera perfectamente justo. No hay lugar para soluciones parciales en su vida. «Es imposible,» suspira con genuina tristeza, mientras se retira a su Atlántida espiritual.


¿Cómo enfrentas los «días de frío»: encendiendo fogatas o calentando tu cuerpo al cubrirlo con un buen abrigo?

O, ¿qué te parece si haces las dos? 


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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