Algo para Pensar (martes, 21 enero 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos 
¡Shalom, Shalom Lekulam!

“…yo os sacaré, os libraré, os redimiré y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios…” (Éxodo 6:6-7).Iniciaremos con la declaración que ayer nos sirvió de conclusión:


La patología descrita aquí es lo que el Sefer haZohar llama el “Exilio de la Palabra.” La dinámica del lenguaje, de la comunicación, ha fallado. En el Zohar, este fracaso es sinónimo de lo que significa el exilio, el cual abarca tanto la incapacidad de oír como la incapacidad de hablar. 


El problema del habla de Moisés, en este contexto, debe entenderse como evidencia de una ruptura cultural más profunda. Los oídos de esta generación, no escuchan, por lo tanto son incapaces de responder al lenguaje vivo. Por esta razón, Moisés no quiere hablar, no puede hablar.
El impasse de este momento, en el que todos los protagonistas dan por terminado el mensaje de la palabra de Dios, viene a ser el dilema esencial de la redención.


¿Te gustaría explorar esta “crisis del lenguaje,” en la que los seres humanos parecemos formar una sola tropa para resistirnos a la narrativa de Dios? 


Moisés, los israelitas y el faraón se encuentran extrañamente unidos en una lucha común. La situación tiene una cualidad surrealista,** incluso subversiva: no hay villanos ni héroes, más allá del bien y del mal, desafiando la resolución. Los tres grupos están pisando sobre terreno común.


La imagen más radical que utiliza el midrash para describir este impasse es la de un parto estancado: ¿Qué pasa si el bebé se niega a salir del útero, si el cuerpo de la madre se niega a liberarlo, si los procesos naturales no llegan a su inherente conclusión?


“¿Se ha atrevido Dios a ir y tomar para Sí mismo una nación de en medio (kerev) de otra?” (Deut. 4:34) ¿Cuál es la fuerza de “una nación DE EN MEDIO (de las entrañas [kerev] de otra nación”? Como una persona que extrae el feto de las entrañas de la madre del animal, Dios sacó a Israel de Egipto, como está dicho, “…las ENTRAÑAS (kerev) y las vísceras.” Esto es claramente estresante para el parto (el feto): ¿Cómo sabemos que también es estresante para el parto? Como está dicho, “Dios te tomó y te sacó del gran horno de hierro” (4:20) — como quien extrae oro del fuego, sin [utilizar] tenazas ni guantes…” (Yalkut Shimeoni, 828)


Un parto donde se utilizan fórceps es la resolución violenta del parto estancado: Dios saca por la fuerza a su pueblo, aletargado, asimilado a la condición fetal, del control mortal del cuerpo materno egipcio. Esta solución, sin embargo, como señala el propio midrash, el cual transita desde la imagen del nacimiento hasta la imagen del oro fundido, es «tza’ar la mishmat ve-la-shomet»significa estrés tanto para el libertador como para el liberado. 


Tanto Dios como Israel emergieron del momento redentor con las marcas del trauma. La noción del «trauma» divino es un ingrediente radical presente en el pensamiento midráshico y jasídico. El sufrimiento de Dios manifiesta el dolor de un mundo fuera de sí, al mismo tiempo que insinúa la posibilidad de una condición sanada.


Este midrash evoca la cuestión de identificar una narrativa alternativa: ¿Existe alguna otra solución al problema del impasse, del parto estancado, que no sea la solución invasiva de un parto con fórceps? ¿Es el Exilio de la Palabra un destino para el cual existe una forma más orgánica de liberación?


Nuestro camino hacia esta «crisis del lenguaje» es la lectura midráshica de la resistencia de Moisés. Luego echaremos una mirada a la «sordera» del faraón y la de los israelitas. Finalmente, volveremos a Moisés y su encarnación más enigmática del problema del habla — la terapia del habla –, tal como lo encontramos en las fuentes midráshicas y jasídicas.


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

Notas

** Manifestación en la que se intenta sobrepasar lo real impulsando lo irracional y onírico mediante la expresión automática del pensamiento o del subconsciente.

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