
Algo para Pensar – Parasha Shemot (martes, 6 enero 2026) Tiempo de lectura: 3 minutos
«Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida» (Éxodo 1:22)
En Egipto llueve muy poco. Esto hace que la agricultura dependa por completo del Nilo, cuyo caudal se utiliza para llenar una red de canales de riego. Por ello, los antiguos egipcios divinizaron el Nilo, considerándolo la fuente suprema de sustento y el dador de vida por excelencia.
Este es el significado más profundo del decreto del faraón de ahogar a los niños hebreos en el Nilo. El faraón sabía que si la siguiente generación de israelitas se sumergía en el culto egipcio al Nilo — si crecían venerando a los proveedores naturales de sustento como dioses — la fe de Abraham se extinguiría. El mensaje de un Dios único, creador y fuente de todo, que tanto amenazaba a su oligarquía pagana, sería silenciado para siempre.
Podría decirse que el culto al Nilo está tan extendido hoy como en tiempos de los faraones. El «Nilo» actual puede ser un título universitario, una carrera profesional, la posición social; en definitiva, cualquier cosa venerada como fuente de sustento y vida.
Son herramientas de subsistencia, pues el Nilo es un instrumento de provisión divina para quienes habitan en sus orillas. Pero cuando se confunde elmedio con la fuente — cuando una persona se vuelca por completo en el «Nilo,» invirtiendo sus energías más valiosas en perfeccionar el instrumento en lugar de cultivar su relación con quien lo maneja divinamente —, esto es idolatría.
El pueblo de Israel sobrevivió al galut (exilio) egipcio gracias a que hubo madres israelitas que se negaron a acatar el decreto del faraón de sumergir a sus hijos en el río. Si queremos sobrevivir al galut actual, también nosotros debemos resistir los dictados de los «faraones» de hoy.
Hoy, debemos priorizar el desarrollo espiritual y moral de nuestros hijos/as — en lugar de su futuro poder adquisitivo y sus carreras profesionales — como el objetivo principal de su educación.
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)



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