
Algo para Pensar — Parasha Lej Leja (lunes, 27 octubre 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shalom, Shalom Lekulam!
“Pero El Eterno había dicho a Abram; Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré.” (Génesis 12:1)
Cuando el Creador le pidió a Abraham que partiera hacia la tierra de Canaán, el Creador le dijo: “lej leja”, “Tú ve”.
En aquellos días, no era cosa pequeña pedirle a alguien que se desarraigara a sí mismo — y a su familia — para viajar una gran distancia. No solo el viaje era una propuesta ardua y costosa, sino que también era peligroso. Se requería una gran preparación. “Tú ve” implica el esfuerzo incansable necesario para cumplir con la solicitud del Creador.
Los grandes cabalistas nos dicen que aquellos que están conectados a la Luz del Creador poseen esta cualidad de esfuerzo constante. Podemos ver signos de esto en la consideración del Creador hacia Abraham.
El Midrash dice que el Creador llamó a Abraham “Yedidi”, “Mi mejor amigo”, y “Abraham Ohavi”, “Abraham, Mi amado”. El Creador se conectó con Abraham tan fuertemente porque sabía que Abraham se esforzaría por cumplir cualquier tarea que asumiera, sin importar su dificultad.
Y no faltaron las dificultades. Desde el mismo comienzo de su viaje a Canaán, Abraham se encontró con problemas. Bajó a Egipto, donde había hambre en la tierra, y si esto no fuera suficiente, cuando Abraham entró en Egipto, su esposa Sarai le fue quitada y entregada al faraón para que pudiera disfrutar del placer de su belleza.
Al describir todos los obstáculos que enfrentó Abraham, el Midrash utiliza la metáfora de Abraham yendo contra las corrientes de un río con una manada de caballos salvajes persiguiéndolo.
Esta es una buena manera de ver nuestro propio trabajo espiritual. Ser como Abraham es preguntarnos: “¿Me estoy lanzando al río con aguas turbulentas?¿Estoy dispuesto a continuar una y otra vez mientras las aguas furiosas me golpean con ira?”
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)




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