Algo para Pensar — Parasha Bereshit (jueves, 16 octubre 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos


¡Shalom, Shalom Lekulam!


“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (בְּרֵאשִׁ֖ית בָּרָ֣א אֱלֹהִ֑ים אֵ֥ת הַשָּׁמַ֖יִם וְאֵ֥ת הָאָֽרֶץ׃)  (Génesis 1:1)


El primer versículo de la Torá nos dice que Dios creó la palabra בְּרֵאשִׁ֖ית (bereshit), la que generalmente interpretamos como “en el principio”. Rashi, sin embargo, comenta que la letra בְּ (bet) en la palabra bereshit también puede significar “por causa de”, en cuyo caso este versículo debería leerse como:

“Dios creó el cielo y la tierra por causa de Reshit”. Reshit (el primero), explica Rashi, se refiere a Am Israel y a la Torá, a los cuales se hace referencia como “Reshit” en otros lugares del Tanaj. 


Así, según Rashi, el versículo inicial de la Torá nos informa que Dios creó el universo — las galaxias, los planetas, todo el orden natural — específicamente para que el pueblo de Israel pudiera estudiar la Torá.


Este mensaje también se transmite más adelante en la Parashá. Al concluir la narración de cada día de la Creación, la Torá menciona el número de ese día — “Yom e’had” (un día), Yom shení (un segundo día), Yom shelishí (un tercer día), y así sucesivamente. 


Sin embargo, al concluir el sexto y último día de la Creación, la Torá se refiere a este día como י֥וֹם הַשִּׁשִּֽׁי (Yom HaShishí, el sexto día), agregando la letra הַ “he” cumpliendo la función de un artículo definido para dar énfasis.

Luego la Torá escribe: “Fueron terminados los cielos y la tierra y todo su conjunto.” Los Rabinos explican que la Torá alude aquí al renombrado sexto día de Siván en el año 2448 después de la Creación; día en que la Torá fue entregada al pueblo de Israel en el Sinaí. 

Solo en este momento, después de este día especial, el sexto día, la Creación estuvo completa. Ya que todo el propósito de la Creación es el estudio de la Torá, el proceso de la Creación no podía considerarse concluido hasta que la Torá fue entregada a la humanidad. 

Por lo tanto, la Torá enfatiza que en Yom HaShishí, en el día de Matan Torá, los cielos y la tierra fueron completados.


Por esta razón, el Zohar Hakadosh escribe que de no ser porque hay estudio de la Torá en el mundo de forma continua e ininterrumpida, el mundo dejaría de existir. Siendo que el mundo fue creado únicamente con el propósito del estudio de la Torá, la interrupción del aprendizaje resultaría automáticamente en su destrucción. 


La Torá es como el oxígeno del mundo; no podríamos existir ni un instante sin ella. Es como la gasolina necesaria para que funcione el motor de un automóvil, y la electricidad requerida para que un aparato o máquina opere.

Un automóvil no puede funcionar con el tanque de gasolina vacío, ni siquiera por un momento, y una máquina no puede operar sin el flujo de corriente eléctrica. De manera similar, el mundo no puede sostenerse ni por un instante sin el estudio de la Torá.


Partiendo de la premisa donde la supervivencia del mundo y de todos sus habitantes depende del estudio de la Torá, debemos REAFIRMAR nuestra dedicación al aprendizaje, a la participación en las clases de Torá y a ANIMAR a otros a hacer lo mismo, con el fin de cumplir cabalmente la misión encomendada a los hijos e hijas de Israel: mantener la existencia del mundo y de todos sus habitantes mediante el estudio de la Torá.


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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