Algo para Pensar — Parashá Ha’azinu (jueves, 2 octubre 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos  

¡Shalom, Shalom Lekulam!  

“Escuchen, cielos, y hablaré; que la tierra oiga las palabras de mi boca. Mi enseñanza caerá como lluvia, mi palabra fluirá como rocío, como llovizna sobre el césped, porque proclamaré el nombre del Eterno. Exalten a nuestro Dios. Él es la Roca, su obra es perfecta, todos sus caminos son justos. Dios de verdad, sin injusticia alguna; Él es justo y recto.” (Deuteronomio 32:1-4)  

Moshé describe a Dios como una «Roca», símbolo de su fuerza, poder y estabilidad. Este término es especialmente significativo si consideramos que Moshé fue castigado mientras intentaba extraer agua de una roca. 
Según el Zóhar, cuando Moshé dice: “La Roca, su obra es perfecta”, está haciendo referencia a aquel momento en que el agua brotó milagrosamente de la roca (Zóhar, Shemot 64b).  

En su cántico, entonado justo antes de su muerte, Moshé acepta plenamente la justicia divina, declarando: “La Roca, su obra es perfecta, todos sus caminos son justicia. Dios fiel, sin iniquidad; justo y recto es Él”
Lejos de evitar el tema del error cometido, Moshé lo enfrenta con humildad, mostrando una vez más su elevado nivel espiritual y su total sumisión a la voluntad de Dios.  

En el libro de Devarim, Moshé aborda tres aspectos clave: reprende al pueblo para elevar su nivel espiritual, revisa los mandamientos según la Torá Oral y, en este cántico, expresa su paz interior, sin remordimientos. Moshé muere con dignidad, alabando a Dios y bendiciendo a su pueblo, como veremos en la última parashá, Vezot HaBerajá.

Simplemente, ¡Moshé es un Maestro único e incomparable!

Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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