
Algo para Pensar— Parasha Devarim (viernes, 1agosto 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos
¡Shalom, Shalom Lekulam!
«Estas son las palabras que habló Moisés a todo Israel a este lado del Jordán en el desierto, en el Arabá frente al Mar Rojo, entre Parán, Tofel, Labán, Hazerot y Dizahab.» (Deuteronomio 1:1)
Hay 32 chispas que están fuera de nuestro alcance.
Rav Áshlag explica que cada persona justa tiene una tarea específica que cumplir, y cuando la completa, deja este mundo. Dice que el profeta Elías es el canal para la corrección de las 288 chispas que desencadenarán el resto.
Por lo tanto, lo que Eliseo pedía al solicitar el doble de su fuerza no era solo la fuerza para revelar las 288 chispas caídas, sino también para manifestar la corrección de las últimas 32.
Rav Áshlag revela que, si bien en ese momento no era tarea de Elías corregir las últimas 32 chispas caídas, dado que tenía el poder de corregir la chispa número 288, también tenía control indirecto sobre ellas, por lo que la petición de Eliseo no era irrazonable.
Esta historia de la relación entre Elías y Eliseo tiene muchas implicaciones para nuestras vidas. Una de ellas es comprender que nuestra mayor oportunidad de revelar el Gemar HaTikkun llegará en el momento más difícil de nuestras vidas.
Tendremos la oportunidad de alcanzar las restantes 32 chispas caídas solo durante el momento de mayor separación, cuando la mayor oscuridad se revele en nuestras vidas. Si logramos mantener la consciencia en este momento tan difícil, lo lograremos.
Uno de los grandes regalos de este Shabat de Devarim es que toda nuestra fuerza espiritual puede duplicarse. Antes del 9 de Av, en el Shabat que nos conecta con la mayor separación — la destrucción de los Templos — accedemos a la Luz más increíble.
En este Shabat, tenemos el poder de duplicar la fuerza del profeta Elías.
¿Estamos listos/as?
Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)




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