Algo para Pensar— Parasha Devarim (lunes, 28 julio 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos 


¡Shalom, Shalom Lekulam!


“Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” (Génesis 12:3). 


¿Recuerdas que al inicio de la historia judía, justo en el momento cuando Dios eligió a Abraham como el primer hebreo, el patriarca de la gran nación del pacto a través de la cual “todas las familias de la tierra serán bendecidas”, Dios explicó que inicialmente eligió y amó a Abraham porque él ordenaría a su futura casa que realice actos de justicia compasiva y moral, “tzedaká” y “mishpat”? (18:19)

Antes de dar inicio a nuestra reflexión, echemos un vistazo a los versos que leemos el día Nueve de Av:


“Así dijo El Eterno: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Más alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy El Eterno, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice El Eterno.” (Jeremías 9:23-24)


La centralidad de estos versos en el judaísmo se atestigua en el hecho de que Maimónides eligió citarlos como conclusión a la última de sus grandes obras, la “Guía de los Perplejos”; esta enseñanza, destaca Maimónides, es la quintaesencia del judaísmo.


Mirando hacia atrás desde la plataforma de la «Guía de los Perplejos», pasando por Jeremías, llegando hasta nuestra porción sobre los jueces y la justicia incrustada entre las dos exhortaciones a poseer la tierra, y finalmente llegando hasta el pasaje en Génesis sobre Abraham, se cierra el círculo y el mandato bíblico dónde la visión abrahámica se vuelve indudablemente clara: «Justicia, justicia perseguirás, para que vivas y heredes la tierra que el Señor tu Dios te da» (Deuteronomio 16:20). 


Solo si establecemos una sociedad justa basada en la rectitud compasiva y la justicia moral podemos esperar heredar —y continuar poseyendo— la Tierra Prometida; solo así podemos cumplir nuestro propósito como nación en pacto con Dios, elegida para traer bendición al mundo. 


La inmoralidad, la inequidad y la opresión solo pueden llevar a la destrucción, el exilio y el luto para los descendientes de Abraham, ¡y también para toda la humanidad! 

Ahora podemos entender aún más claramente el primer comentario de Rashi en Génesis, en el que pregunta porqué la Torá comienza con la creación del mundo cuando debería haber comenzado con el primer mandamiento dado a Israel, el mandamiento donde se nos dice que el mes de Nisan, la fecha de la salida de Egipto, sea el primero de los meses. 


La explicación profética de Rashi es que llegará el día en que las naciones del mundo acusarán a Israel de haber robado la tierra de Israel a las siete naciones cananeas indígenas en ese momento (¡algo que está sucediendo ahora!), el comienzo de la Biblia proporcionará la mejor respuesta posible: “Toda la tierra en la Tierra pertenece a Dios; Él la creó y la reparte a quien es “yashar” a Sus ojos” (Rashi, Génesis 1:1). 


Se entiende generalmente que Rashi quiere decir que Dios — el Creador —puede otorgar la tierra a la nación que Él desee. Sin embargo, es muy importante comprender que la palabra hebrea “yashar” significa en realidad justo o recto. 

Por lo tanto, Rashi nos está informando, en su primer comentario, que incorporado en la misma estructura y reglas fundamentales de la creación está que el Todopoderoso nos otorgará soberanía sobre Israel solamente si nuestras acciones justas y rectas nos hacen dignos de tener esta soberanía. 


Jerusalén es conocida como la Ciudad de la Paz (Jeru-Salem) y la Ciudad de la Justicia, “tzedek” (Isaías 1:27), tal como dice en “Justicia, justicia perseguirás para que puedas vivir y heredar la tierra”. Nuestro derecho a Israel no es tanto una promesa si no un reto o desafío.

Inspirados por el mandato bíblico de «justicia, justicia perseguirás» (Deuteronomio 16:20) y la visión de Abraham de una sociedad fundada en la rectitud y la compasión, hagamos un llamado urgente a la acción en el contexto del actual conflicto entre Israel y Gaza. 


Frente a la crisis humanitaria en Gaza, donde más de 59,000 palestinos han perdido la vida desde octubre de 2023, y donde la hambruna y la desnutrición amenazan a muchos más, actuemos con empatía y responsabilidad.


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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