Algo para Pensar — Parasha Bamidbar (domingo, 25 mayo 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos


Hoy iniciamos el estudio del cuarto libro de la Torá: Números (Bamidbar) Parashá Bamidbar es la 34.ª porción semanal de la Torá en el ciclo anual judío de lectura de la Torá.

Porción de la Torá: Números 1:1-4:20Bamidbar (“En el desierto”) es la primera porción de la Torá en el Libro de los Números. En ésta se describe el mandato divino para realizar un censo y detalla la formación del campamento de los israelitas en el desierto. También comienza a enumerar las responsabilidades de los levitas al transportar el Mishkán (Tabernáculo) de un lugar a otro.


«Habló El Eterno a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión, en el día primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:» (Números 1:1)


Los israelitas aún están en el desierto, esperando su gloriosa marcha hacia la Tierra Prometida. Por supuesto, todos sabemos cómo termina este libro. Los hijos de Israel enfrentan diversas pruebas y tribulaciones y nunca entran en la Tierra de Israel; ese privilegio recaerá en los hijos de la siguiente generación.


«Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas. De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus ejércitos» (Números 1:2-3). 


El imperativo divino de contar al pueblo en esta coyuntura debe comprenderse. Esta no es la primera vez que se cuentan a los israelitas desde que salieron de Egipto. Rashi explica: 


«Por amor al pueblo, Dios los cuenta en cada momento. Cuando murieron en el pecado del becerro de oro, los contó para saber que aún quedaban muchos. Cuando llegó el momento de que la Shejiná los envolviera, los contó. El primero de Nisán se erigió el Mishkán, y el primero de Iyar los contó.»


Rashi aborda la motivación para contar a los israelitas nuevamente, ¡ya que este es el tercer censo en un año! Rashi explica que el amor de Dios por su pueblo es la razón por la que nos cuenta una y otra vez.
Si bien no descartamos esta explicación, creo que los resultados casi idénticos en cada censo apuntan a otra interpretación del fenómeno del recuento.

Cada vez que se cuenta a la gente, el resultado es 600.000, más o menos; de hecho, el número 600.000 se convierte en un término descriptivo para la totalidad del pueblo judío. 


Nuestra pregunta, entonces, debería ser obvia: prácticamente todas las generaciones desde el Éxodo en adelante superan en número los 600.000, y aun así, este número se sigue utilizando para describir la totalidad de la nación. 


Incluso en el desierto, había más de 600.000 personas; allí, el número 600.000 se refiere al número de hombres entre veinte y sesenta años. Todos los demás no fueron incluidos en el recuento. ¿Debemos asumir que los demás — hombres mayores o menores del límite de edad, mujeres y niños — no eran importantes?


El Midrash utiliza el número 600.000 de otra manera: 
Dios le dijo [a Moisés]: «Por tu vida, descenderé y los salvaré. Una mujer fue a Egipto y por ella descendí y la salvé.» ¿Cuándo fue esto? Cuando el Faraón tomó a Sara, como dice: «Dios afligió al Faraón» (Bereshit 12:17). «Si por una mujer descendí, ¿no debería descender por seiscientos mil hombres, seiscientas mil mujeres y seiscientos mil niños?» (Shemot Rabá 15:14).


A nivel místico, el número 600.000 se utiliza para vincularlo con el número de almas que componen la nación israelita/judía. La Guemará nos enseña que la llegada del Mashíah ocurrirá cuando todas estas almas estén completas (cf. Zohar, Bereshit 119a).De hecho, esta fuente va aún más lejos, insinuando que la nación judía es un cuerpo con 600.000 partes.


El Zóhar profundiza aún más en este paralelo numérico, afirmando que hay 600.000 letras en la Torá que representan un paralelo con 600.000 almas (cf. Zóhar Jadash, Shir HaShirim 74d). 


Otra fuente mística, las «Megaleh Amukot», amplía esta idea: 
Cada uno de Israel tiene para su alma una letra de las seiscientas mil letras de la Torá… Israel (ישראל)es un acrónimo de «Yeish shishim ribo otiyot laTorah» – hay seiscientas mil letras en la Torá.(יש ששים רבוא אותיות לתורה)  (Megaleh Amukot, section 186). 


Pero hay un problema que resolver. De estas enseñanzas en las que se habla de 600.000 letras en la Torá surge que las letras de la Torá en realidad suman solo 304.805; o sea, poco más de la mitad de lo que esperábamos encontrar.


Entonces cuando se dice que la Torá tiene 600.000 letras no es un error de conteo, sino una expresión profunda del misticismo judío, que conecta la Torá con el alma colectiva del pueblo judío y con una realidad espiritual que va más allá del texto físico. 

¿Estamos viviendo como la letra que nos corresponde en la Torá?

Cada uno de nosotros tiene un rol único e irreemplazable en la misión encomendada al pueblo de Israel. Al igual que cada letra es esencial para que un rollo de la Torá sea kosher, tu presencia, tu acción, tu compromiso son necesarios para que nuestra historia esté completa.

Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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