Algo para Pensar — Parasha Pekudei (Shabbat, 29 marzo 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos 


¡Shabbat Shalom Lekulam!


«Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de El Eterno llenó el tabernáculo. Y NO podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de El Eterno lo llenaba» (Éxodo 40: 34-35). 


¿Consideras que la siguiente declaración es correcta? 

«Todo es Dios y Dios es todo»

Me imagino que en algún momento habrás entrado en contacto con el nombre del rabino Shneur Zalman de Liady (1747-1813), el primer Rebe Lubavitcher, quien parece desear resolver el planteamiento inicial en su famosa obra llamada «Tanya.»**


En ésta introduce un concepto bastante controversial. En lugar de aferrarse al concepto de «creatio ex nihilo,» sostiene que en realidad no hay diferencia entre existencia y no existencia: «Todo es Dios.»


Plantea que el universo no debe compararse con un recipiente que, si alguna vez fue diseñado por un artista, ahora puede sostenerse por sí solo sin la ayuda del artista. Tal cosa sólo es posible cuando “algo” está hecho de «algo.» 


Pero en el caso del universo, se trata de creación a partir de la nada (o nada a partir de algo). Lo que definitivamente no es “algo” que surge de otro “algo.” Veamos cómo lo explica en su citada obra:


«Esta [creatio ex nihilo] es [aún] más maravillosa que, por ejemplo, la división del Mar Rojo. Entonces Dios hizo retroceder el mar con un fuerte viento del este durante toda la noche, y las aguas se dividieron y no sólo dejaron de fluir, sino que se levantaron como un muro. Si Dios hubiera detenido el viento, las aguas habrían corrido instantáneamente hacia abajo, como es su camino y naturaleza, y sin duda no se habrían mantenido erguidas como un muro… Cuánto más es así en la creación de algo de la nada, que trasciende la naturaleza, y es mucho más milagrosa que la división del Mar Rojo, la que seguramente con la retirada del poder del Creador de la cosa creada, Dios no lo permita, el ser creado volvería a la nada y a la inexistencia total. Más bien, la fuerza activa del Creador debe estar presente continuamente en lo creado para darle vida y existencia.» 


En otras palabras, el agua misma se convertiría en nada si Dios no mantuviera Su mano sobre ella, y lo mismo con el resto del universo. Si Dios no estuviera presente EN todo, ese todo no existiría.

Tanya aparentemente está argumentando que todo «es» Dios. El rabino Shneur Zalman estuvo «a un tiro de piedra» del «Deus Siva Natura» de Spinoza (Dios es igual a la naturaleza), lo que se conoce como panteísmo.


La diferencia es que para Spinoza, Dios no creó el mundo sino que siempre estuvo ahí, mientras que Tanya parece decir que Dios creó el mundo «decidiendo» crear el mundo a partir de sí mismo, y simultáneamente separado de él.

Para Spinoza, Dios es sólo inmanente, mientras que para el rabino Shneur Zalman, también es trascendente. A esto se le llama panenteísmo.Según Tanya, Dios puede estar cerca de nosotros e interactuar fácilmente con nosotros, ya que sólo podemos existir mientras Dios esté EN nosotros. Si no, dejaríamos de existir.

Todas estas notables y audaces teorías, nos confrontan con las muchas paradojas inherentes a la cuestión de la Sustancialidad de Dios y la Vacuidad del universo. Es como si estuviéramos sugiriendo que Dios imagina este mundo, que solo existe desde nuestra perspectiva pero no desde la perspectiva de Dios, a Quien solo le es como un sueño sin realidad externa. Esto arroja una nueva luz sobre las historias bíblicas. 

¿Significa esto que estas historias podrían considerarse o  ser vistas como estados de sueño en Dios? ¿¡Qué solamente están ocurriendo en la mente de Dios!? Pero para los seres humanos, siendo parte del sueño, ¿las experimentamos como si esta fuera nuestra realidad?

Semejante posibilidad tiene consecuencias de gran alcance, muchas de las cuales son difíciles de seguir. Entre ellas, surge si realmente tenemos libertad de albedrío

Cuando todo lo que hacemos es el resultado de un sueño divino, esto significaría que solo “creemos” que tenemos libertad de albedrío, mientras que en realidad no la tenemos. Esto trae a mi memoria una afirmación del famoso autor yidish Isaac Bashevis Singer: “Debemos creer en el libre albedrío; ¡no tenemos otra opción!”

Así que cuando la gloria de Dios entraba en el Tabernáculo, Dios sería Él mismo y solo dentro de sí mismo como el único Algo. Y cuando «soñaba» que Su gloria saldría del Tabernáculo, entonces Moshe, el producto de Su sueño, podía entrar.

Pero si las historias bíblicas son estados de sueño de Dios, lo mismo es cierto para toda la historia humana hasta el día de hoy. Así que, ¡aunque no nos demos cuenta, todavía continuamos viviendo en tiempos bíblicos!

Es con este mensaje que termina el libro de Shemot (Éxodo).O como dijo John Ruskin (1811-1900) esta historia es una que: “Solo Dios puede terminar.”

Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

Notas

**El Tanya  es la obra fundamental del jasidismo Jabad, escrita por el rabino Schneur Zalman de Liadí en el siglo XVIII. Su título completo es Likutei Amarim (Colección de Enseñanzas), pero es más conocido como Tanya por su primera palabra en hebreo. La obra presenta una profunda exploración de la naturaleza del alma, la lucha interna entre el bien y el mal, y el propósito del ser humano en el mundo. Combina misticismo cabalístico con enseñanzas éticas y filosóficas, ofreciendo una guía espiritual para alcanzar la conexión con Dios a través del estudio, la oración y el cumplimiento de los preceptos judíos.

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