Algo para Pensar- Parasha Yitro (miércoles, 12 febrero 2025) Tiempo de lectura: 3 minutos

¡Shalom, Shalom Lekulam!»Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:» (Éxodo 20:1) 


Cuando el Talmud cita el verso de Jeremías 23: 29, «¿No es mi palabra como fuego, dice El Eterno, y como martillo que quebranta la piedra?, comenta lo siguiente:


«Así como un martillo se divide en muchas chispas, un solo versículo de la Torá produce muchos significados.» (Talmud, Sanedrín 34a y Shabbat 88b) 

Este verso que nos ocupa, en sí no es una excepción siendo que también genera varias interpretaciones por parte de los sabios.
Rashi entiende que la metáfora significa: «Así como un martillo divide «la roca» en muchas chispas…» Según esto, las «chispas» de las que habla el Talmud son los fragmentos de roca que provienen de la piedra rota. 


En otras palabras, la Torá misma es la «roca» que se fracciona en diferentes fragmentos, cada uno de los cuales tiene un significado diferente de sus palabras. Esta interpretación guarda armonía con la redacción del versículo en el que se basa la metáfora, donde se compara la palabra de Dios con un «martillo que quebranta una roca.» (Rashi comentando Talmud, Shabbat 88b)


Otros entienden la palabra «chispas» en el sentido literal — las chispas que genera el martillo cuando golpea una roca. Según esta interpretación, la palabra «destroza» debe entenderse en el sentido de «esparcir.» En otras palabras, la Torá es el «martillo» que, al golpear la roca, suelta muchas chispas, representando un significado divergente.

¿Cuál es el significado más profundo de estas variantes interpretativas?

A menudo, un estudiante de la Torá puede preferir un modo particular de estudio de la Torá sobre los demás. Un cierto tipo de mente puede tender a un enfoque literal de las narraciones y estar interesado principalmente en lo que realmente sucedió históricamente y lo que la Torá dice en el nivel más básico y pragmático. 


Otro puede adoptar una postura exclusivamente “talmúdica”, con la vista puesta sólo en la dimensión legal de la Torá. Un tercero se siente atraído más fuertemente por las implicaciones filosóficas de los textos, mientras que un cuarto se inspira en el misticismo de sus interpretaciones cabalísticas.


Es en este sentido, la palabra de Dios es semejante a un martillo que destroza una roca, rompiéndola en fragmentos de diversos tamaños y formas. Cada quien puede encontrar el fragmento que más le atrae, el que mejor se adapte a la forma y textura de su propia naturaleza y aptitudes. Sin embargo, debemos ser cuidadosos y mantener presente que la palabra de Dios es como un martillo que deja volar chispas, una lluvia de puntos de energía que son inconmensurables.


Cuando el martillo de la sabiduría divina golpea la roca de la realidad, las chispas saltan en todas direcciones. Algunas ascienden hacia las alturas esotéricas, otras caen como cascadas de agua cristalina hasta el terreno del pragmátismo; otras se desvían hacia puntos filosóficos, psicológicos, inspiradores y otros innumerables puntos cardinales cósmicos. 


Pero ¿crees que es posible comparar las chispas entre sí? ¿Se puede decir que una chispa es mayor ó más relevante que cualquiera de las demás?


Esto es, Algo para Pensar (drigs, CEJSPR)

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